
ELLA ES LA CONSTRUCCIÓN Y EL CONSTRUCTOR
En un sueño de
pocas ilusiones,
de frases resistentes
como astutas serpientes filtradas
por un canal recién desbastado,
se libera una
batalla escrupulosa.
Si pudiera elegir
un destino esta noche,
su cuerpo se partiría en dos
y por la mitad,
dirigida al sol y a los astros
invisibles para el ojo del tiempo,
emergería
un nuevo ser.
Con dos manos
y una fuerza que se asemeja
al incansable rugir del gran río telúrico,
se entrega, sin saber por qué,
al agresor aturdido,
desprevenido en cuanto a una
mujer en construcción.
Y a la mañana,
al despertar justo,
desprovisto de funciones magnánimas,
el encuentro con
su imagen en el espejo
en nada le hace dudar
que ella es la construcción y el constructor
que levanta signos
en ambas caras.
Laura María Trat
OJOS DE LUCES INDEFENSAS
(Verso de Roberto Sosa)
A: Cristina, Blanca y a todas las víctimas de violencia contra la mujer.
Ojos de luces indefensas
apagadas
escondidas
en algún lugar desconocido de la tierra.
No estás
no están
mi alma las reclama
como se reclama a una hermana.
No estás
no están.
Al partir
algo nuestro ha muerto.
La tierra esconde tu sangre
gira con ella y tus memorias.
Carne mutilada
carne enamorada.
Te recuerdo Cristina
cada seis de Julio
y te nombro, como se nombra
a los inocentes que yacen en la tierra.
La tierra que te vio nacer
hoy es tu cuna eterna.
Hay amores que matan
y hay
la que se entrega por amor.
Arelis Juárez
ELLA ES LA CONSTRUCCIÓN Y EL CONSTRUCTOR…
Ella se evapora en cada encuentro
en cada amanecer hay que buscarla,
como la ola que se forma y que se escapa…
Ella explora en las memorias olvidadas
y emerge como quien sale de una gruta
o donde se hubiera transformado como espuma.
¿Dónde esconde sus tentáculos de anémona?
¿Dónde guarda su armadura de teclas movedizas?
Salta a mi vista en los arpegios,
viene como esclava siempre envuelta
en un aura de música a mi camisa.
Yo la espero siempre con ahínco
desde mis selvas que destilan savia,
en esos días que piden romper cadenas.
Abre las ventanas
al farolillo del día que se rinde
a la línea del horizonte
dibujando sombras,
ordenando ramas,
levantando bosques por explorar.
Y me asomo, miro a través de mis ojos
que nacen y relucen cada día
como los zapatitos de charol
que estrenaba cada domingo de resurrección.
Ella es la reina de un ilimitado tesoro,
es la acaudalada que llega espléndida
cuando se la nombra.
Es una criatura infatigable:
cuando la cubre la nieve
ella se vuelve blanca.
Si es el frío quien la atrapa,
habita en los confines del hielo,
donde el sol apenas la alcanza.
Siempre gana su alimento,
sirve a los que del sol no viven ni en sueños
toma prestadas sus cañas de pesca
hiere la piel helada del mundo,
siempre buscando vida
en manantiales de escritura.
Mariví Ávila
ELLA ES LA CONSTRUCCIÓN Y EL CONSTRUCTOR
Hay mujeres que respiran arena caliente,
la poesía prefiere las pieles
que hablan,
habita las letras
que se inscriben debajo de las camas.
Suelta las riendas,
confía en la orientación de las yeguas,
olvida el trabajo de las colmenas.
El tiempo esa casa inacabada,
que acoge amores repentinos,
en el misterio de lo cotidiano.
Continentes abiertos por el mar,
hay mujeres que cosen
a la poesía en la despedidas.
Palabras que se expanden,
en dilatadas ausencias,
en la caída de los muros,
edificando castillos delicados,
por donde pasa el aire.
Hay pensamientos como ladrillos,
que oscurecen el alma
de efímeras mariposas,
que mueren al tacto de la razón.
Se repiten las lunas
en minúsculas caras,
Hay corazones que caminan
en las piedras de Venus.
Hay poemas en las rocas del verano.
Mónica Herrero
ELLA ES LA CONSTRUCCIÓN Y EL CONSTRUCTOR
Pájaro soy en la tierra,
al murmullo del ocaso, soy de pan y hierbabuena.
El viento sopla y soy mar, espuma en las rocas,
que viene y va, con empecinamiento de nube.
Cuerpo de higo maduro,
una fiesta en cada fuente,
ladera por la que alcanzo y apresuro
el murmullo de tu vientre.
El rojo malvón, fecundo constructor de femeninas manos,
las margaritas saben de corazones rotos,
y la parra , de tallos retorcidos
que habló de los amores primeros.
Cuando llega el psicoanálisis
construye una nueva mujer,
mujer con cuerpo hecho de palabras,
mujer sin edad,
que ama verbos en infinitivo,
que vive y palpita en cada rincón.
Él construye y
nosotras somos su construcción.
Ana Barletta
ELLA ES LA CONSTRUCCIÓN Y EL CONSTRUCTOR
Inocente gota de agua
polizonte en vuelo meteórico,
punto singular, hundida expansión
del ecosistema en mis entrañas.
Mundo invisible de especies interplanetarias,
animados microbios,
grandes mamíferos,
replicados en ríos y mares,
como palabra diminuta replicada en,
dulces estrofillas de poemas.
Ella es la constructora y el constructor
la suave chispa,
inflamadora de fusiles,
partícula incandescente
hermosa y atractiva,
incendiaria y destructiva.
Tierna gota colgada al filo de las hojas,
precipitada, nutritiva
derramada en el abismo de tierras húmedas
nacidas al sol y las estrellas,
savia corriente en arterias de plantas,
en venas de todo lo viviente.
constructora, ladrillo a ladrillo,
soportadora de vientos y estrofas aventuradas.
LïzRA
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