¿Cuándo sobaremos el lomo a las palabras con la mano? (Verso de Dámaso Alonso)

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Esta semana, con el epigrafe: ¿Cuándo sobaremos el lomo
a las palabras con la mano? del poeta Dámaso Alonso, tuvimos la oportunidad de dejarnos llevar al proceso de la escritura y dar forma y nuevos titulos a nuestros diferentes poemas. Esperamos que puedan disfrutar de su lectura. 

 

LAS BESTIAS.

¿Cuándo sobaremos el lomo de las palabras con la mano?
Dámaso Alonso.

Por los pasillos de clausuras abiertas
cuerpos iluminados en cera,
galopan sensibles a los nervios
acuáticos de corceles prematuros.

Las yeguas de estrellas en los ojos,
salivan sílabas salvajes,
rumiando roces reservados.

Las suaves crines del verso
tiemblan en las laderas
de tu espalda.

Parto de amaneceres
a lomos de sueños alados
que se escurren en la yema de los días.

Aloitadores que amansáis el tiempo
con las sogas del ombligo,
os digo que
tengo poemas silvestres.

Un corazón galopa
a las afueras del silencio,
con palabras enredadas
a la grupa de los cerros.

Letras que peinan el lomo
de las promesas intactas,
respiran el aliento de las nucas.

Acuíferos que se tragan oportunidades
en la espera de los incautos,
siempre atentos al mar,
perdidos en las nubes.

Coloca los estribos en el papel,
no dejes las palabras tiradas en la cuneta,
despierta, escribe, escribe, escribe.

P A L A B R A S al paso.

P A L A B R A S al trote.

P A L A B R A S al galope.

Monica Herrero.

 

HISTORIA DE VERANO

¿Cuándo sobaremos el lomo
a las palabras con la mano?
Dámaso Alonso

Torre almibarada se alza
con dulzura embriaga
el vuelo de las colmenas
absorbiendo tensiones del espacio.

Infinidad de palabras
unidas en su interior
se abren y se cierran
como charnelas entre los tiempos.

Me acerco,
el zumbido,
polen dorado como migas de pan,
manos tiernas bronceadas urden
laboriosas
la historia del verano,
un tapiz de soles exprimidos
oh, manjar divino
ambrosía en las líneas
de un poema escogido
de entre las olas crepitantes
como perlas evanescentes.

Muchachas sueltas,
piruetas tristes
comparten juntos mi acordeón
y por las calles, dulce aroma
se echa de cabeza
en el salado mar.

Laura Maria Trat

 

Palabras

¿Cuándo sobaremos el lomo/
a las palabras con la mano?
Dámaso Alonso

¡Cuidado con las palabras! Dijeron
Lo mismo son margaritas que moretones.
Que no resuenan,
Se dicen y cortan el viento y la piel.
Palabras infranqueables,
Regadas por el piso,
De corazón furioso,
Las de miel y luna.

Innombrables, diáfanas en tus ojos,
Lloran la ceniza,
Afligen la cabeza de mi padre
Palabras cargadas en faldas de mi madre,
Pregones del orbe,
Caja negra del yo.

Cobardes del decir de las palabras,
Las adecuadas, las incorrectas,
Las rotas, las que resucitan el silencio de la palabra,
Cabezas henchidas de endemoniados remolinos
Lamidas y olvidadas palabras
Cubiertas de esmeraldas y zafiros.

Palabras y palabras
¿Qué hacemos con las palabras?
Con sus retornos cotidianos
Con el aire suplicante de unos labios
Exigente de un ungüento para el futuro de las palabras,
Apiladas en estantes ocasionales,
De uso diario,
Desgastadas, nuevas, desestimadas,
Palabras desechadas,
Antiguas sílabas del pasado,
Palabras de una letra,
Tocadas con las yemas de los dedos,
Suspendidas de un alfiler.

LïzRA

 

POEMA CON PALABRAS

¿Cuándo sobaremos el lomo/
a las palabras con la mano?
Dámaso Alonso

El agua pronuncia sonidos con su lenta monotonía,
Nana celeste de arrullos que por palabra dice: vida.
El aire despeina loco las crines negras del día,
Susurrando con lascivia: cabalgando serás mía.
Búho entre sombras porfía su inmutable letanía
Sin mística, sin procesiones, sin deje de rebeldía.
Crujen ramas a mis pasos
Edificios crepitan en la noche.
Siseos siseantes
De serpientes zigzagueantes.
Truena el trueno estruendoso
Estremeciendo al más intrépido.
Todo es ruido y movimiento
Y no lo detiene el tiempo.
Y entre todos los sonidos
Se alza la voz del humano,
Cantando en corros de niños,
Plañendo en llantos de amados.
Voz que suena bajo tierra,
Que acaricia una montaña,
Voz que surca los cielos,
Palabras que resuenan en el espacio.
Frases que derrocaron imperios,
Poemas que derriten Groenlandia,
Refranes destilados
De alguna sabiduría humana.
Jeroglíficos por descifrar,
Nuevas lenguas por conquistar.
El lenguaje de los signos,
El Braille para la oscuridad.
El lenguaje del abanico,
Para bailes de sociedad.
Balbuceos de bebés
Que ya quieren despegar,
Y estertores de moribundos
Que jamás quisieran marchar.

Henar Hidalgo

 

PERIGALLO DEL SILENCIO

¿Cuándo sobaremos el lomo
a las palabras con la mano?
Dámaso Alonso

Guardé tu nombre un cuarto de siglo
en los cajones de la memoria,
y aún no se desgasta el polvo del recuerdo.
Con el paso del tiempo
encuentro trazas de lo que nunca sucedió:
Era tan leve la mañana cuando, a caballo
de un libro, encendías tus luceros,
elevando nuestras sábanas humeantes,
por encima de los tejados.
Los frutos maduros explotaban en las ramas
del naranjo a primeras horas de la mañana,
y la brisa, queriendo entrar por la ventana,
se llevaba ese sonido hondo que nos sorprendía
como susurro del deseo, cuando nuestra juventud
saltaba por las ventanas abiertas
recordando las palabras del anochecer.

Durante tiempo deseé volver a perderme
en tus bosques maduros,
y rescatar de tus labios el almíbar de las palabras
que el silencio guardó para siempre.

Pero quedamos lejos,
descubriendo otros horizontes;
yo me subí al lomo de las palabras
y tú te quedaste acariciando al fantasma
de nuestra separación.
Tiré al mar todo ese dolor
y me puse a navegar a barlovento.

Hice rodar el eco acompañado de coros en mi voz,
para que los céfiros de acuario
merodeasen en torno a ti,
perigallo del silencio.
Aún así el hueco siguió intacto.
Ninguna señal de porqué te busqué tanto.

Después, te fui abandonando como alpargata vieja
pues no creíste que yo me iría haciendo para ti,
acariciando el lomo de las palabras
con mis manos, ahora lejanas de asediar tu piel.
Ya me encuentro en el borde austral
donde brotan las sábilas.
Solo escucharé tu música de alumbre
y tus lirios durante un lustro más,
hasta transformarnos.

Mariví Ávila

LAS PALABRAS

¿Cuándo sobaremos el lomo
a las palabras con la mano?

Iban por la calle
separadas por un valle
un dia se encontraron, conversaron
nunca más se separaron.

Unas con otras dicen tanto
ya no las pueden acallar.
El fantasma de la noche universal
se esfumó por la calle del arrabal.

A UNA MUJER VESTIDA DE LUTO

Tu corazón empequeñecido
ama la negra noche,
la noche que te separa de mi.

Como decirle al viento
que no arrase con lo ajeno?
El viento nada sabe.

El viento lleva consigo mis madrigales.

Quise hacer una fiesta con tus perlas.
Tu, has perdido el sol.
Ya no quieres primavera
ya no quieres mis quimeras.

Te enamoraste de la luna.

Arelis Juarez.


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