AQUÍ DIO SU MEDIDA EL HOMRBE
Aquí dio su medida el hombre
Y me quedo muda frente
A lo que vendrá
Un hombre de carne muere dentro de mi.
Toda pasión, la poesía.
Libertad,
Te ame con locura
Aquí me quedo.
Nadie pudo solo
Una bandada de pájaros
Cantan al alba de lo que nace.
Hago un minuto de silencio
por el verso que no ha podido nacer
Cuidado
Un paso en falso puede ser fatal.
Quédate a mi lado
Camina conmigo!
Siete días de incesante lluvia
Y los prados empiezan reverdecer
Por hoy es suficiente
Voy a dormir en mi alcoba de retazos
Si la soledad existe
A la soledad le interpondré
Un anillo de compromiso con la vida
Y ya no seré yo sino el poema.
II
Hay en mis noches espaciosas
lugar para angustias
y ensoñaciones.
No se de cual tengo mas impresiones.
Voy a retratar la hiper-sensibilidad:
Temblor corporal
Frío invernal
ganas de llorar…
El noticiero avisa de una nueva deportación.
Se visitan, se besan y abrazan
Me asombra su organización
Voy a cantar una canción de Rock.
Voy a imaginar que nada es cierto
Ni el ruido de mi vecina perversa
Ni el frío de la máquina
Ni mi garganta seca.
Que caigan los muros
Que no existan las fronteras
Que caigan las inhibiciones
Que nuestras voces digan te quiero.
Que reine la fuerza de brazos
En un abrazo
Que haga posible el canto
Y El silencio halle su espanto.
Ahora voy a retratar
La insensibilidad:
Menosprecio por lo diferente
Abuso (en todos los contextos)
Delante de esas cosas
Si se cuales son las huellas
Algo hay que aprender a perder
Para construir al hombre nuevo
Aquí dio su medida el hombre
Plantado en tierra firme
Palabra a palabra
Alzaré mi voz hasta convertirla en canto
III
Tu fuego llego hasta mi
Yo que me quejaba de frío
Y he aquí siento una hoguera
Que llegó a casa
Alumbras mi camino
La niebla se disipa
Soy lo que muere
Y también lo que nace.
Vida
no me seas esquiva
Dame tu mano
Para inventar veranos.
Arelis Juarez
AQUÍ DIO SU MEDIDA EL HOMRBE
Los libros, el olor del antibiótico,
los lunes,la ropa tendida,
en vitrinas de cristal para
casos de emergencia.
Domingo de playas mojadas
con un martillo en el bolsillo,
golpeando el esternón
de las despedidas.
Todo es urgente
cuando se habita
en las fauces impredecibles
de lo desconocido.
Nubes que ocultan el futuro
se fijan en mis pasos,
engañando las ilusiones,
ilusiones realistas
de realidades ilusorias.
De tanto disimular al amor,
De tanto anticipar al desamor,
De tanto negarme,
desaparecí en todo.
Ahora me busco en cada libro,
en cada muerte,
en cada llanto,
en cada pasado,
en todas las miradas.
Mónica Herrero
AQUÍ DIO SU MEDIDA EL HOMRBE
La uña del dedo gordo del pie atravesando el centro de la Tierra,
El dedo índice de la mano acariciando los granos de Marte.
Proyecto sobre otro a miles y miles de millas de mí.
Hablo con mis muñecos que saben más que yo.
Paseo las nubes, y recojo caracolas en las profundas simas transoceánicas .
Si te pones enfermito un gran cirujano te operará desde la otra punta del mundo,
Pero si te descuidas juntarán tus genes a los de un macaco.
Disimuladamente tendré un hijo in vitro de mi propio hijo.
Y el padrino del bautizo será mi perro.
Henar Hidalgo
AQUÍ DIO SU MEDIDA EL HOMRBE
¡Cuidado! Hay que estar prevenido,
ellos te harán odiar al oprimido
y amar al opresor.
!Cuidado!hay que estar atento, trabajando,
el opresor está dentro de ti,
el esclavo está dentro de ti.
¡Cuidado! La neurosis nos pierde
en vanos senti -mientos que nos mienten,
mutila el poder de tus hermosas manos.
Tu oceánico ardor puesto en el trabajo,
tu corazón palpitando junto a otros corazones,
sembrando el terreno baldío.
Fragantes pensamientos están allí ,
los grandes maestros están allí
para acompañarnos en el viaje.
Compañero, compañera de viaje,
escribe, sé esa voz que lleva en su seno
la revolución.
Ana Barletta
AQUÍ DIO SU MEDIDA EL HOMRBE
Me dijiste que solo no se puede
que ni por los ventrículos
se encuentra la vida.
Así que yo estaba delirando
cuando el techo se cayó.
Las estrellas asaltaban el espacio
y se empujaban entre sí,
como un organismo
me multiplicaron.
Y yo no podía pensar.
Yo me fundía,
una noche como una vida
extendida entre la mismísima eternidad
y no podía pensar
que hay una atracción irresistible,
un empuje hacia la tierra
cuando se abren las venas del sueño.
El sabor del cielo es inmenso
y no cabe en la repetición por palabra.
Muchas veces tengo que empezar
para llegar a un camino
que podría ser el mio.
Cuando subo las cuestas
no tiene que haber viento
para notar tu presencia.
Y por más veces que me lo digan
no podría haber nacido león.
Es por respeto ante las leyendas
que sé, mucho antes de empezar a andar,
que la muerte anida en mi cuerpo.
Cáscara sabia,
por senderos escondidos
rodar, sonar, como el levantamiento
de mil cascabeles
en primavera
y romperse,
esparcir los pedazos en el túnel,
y luego hace falta algo
algo que no se ve
en la oscuridad de la cueva,
algo que es una medida
la medida del hombre
y cuando el techo de cae
algunos salen.
Laura Maria Trat

