Ardo como heliotropo en un cadáver 2022.10.24

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ARDO COMO HELIOTROPO EN UN CADAVER

Como si me hubieran sacado el corazón
de su cajita de invierno, andaba yo, gacela herida,
rodeando la estrella donde las conciencias se reparten
bajo el pago de unas monedas sin respaldo.

Escuchaba mis exolatidos alborotando
el cantar de las oropéndolas
con su esqueleto sin hueso
durante el camino hacia el antiguo testamento,
y sobre parábolas de sentimientos
miramos al fondo de los ojos de los prudentes,
y nos sorprendimos de los abismos
donde se venden pájaros de plomo, sin poros
instaurando monarquías secundarias
a plena luz del día.

Llueve sobre la meseta donde intento,
con el alma temblorosa,
colocar mi corazón en la franja secreta
donde está permitido el fluir de mi sangre,
y abriendo la cáscara de la tierra
donde poder hundir mis pies,
entro en colisión con los demonios enjaulados
y el eco del jeroglífico en las jóvenes sepulturas
nos acompañan con almas penetrantes
llenando la nuez de la esperanza
de violentas estrellas lejanas,
donde ardo como heliotropo en un cadáver.

Mariví Ávila

POEMA DE CUMPLEAÑOS OCTUBRE 2022


¿Podré decirlo sin reparos?


En esta nueva edad que invade mi sangre,
en esta primavera otoñal,
soy feliz.


La muchacha de larga inocencia
vibra frente a las espigas de hoy.
Ahora lo sé,
no puedo ni quiero volver a esa muchacha, vestida de lirio.


La madre vuelve ahora
en una brizna,
los embelecos del amor
son sigilosos pasos de cierva.


Hoy gozo de la felicidad de amar en libertad,
celos y envidias humanizados,
las falsas dichas
son sierpes apaciguadas.


He de confesarte que ya no me haces falta.
En el tedio de verte ¡Tantas primaveras perdidas!
¡tantos mares de verano con corbata¡
¡Qué bien me sienta este atardecer de laboriosa hormiga!


Este retozar con paso lento
de lágrima perdida en el tiempo.
¿Podré, escribiendo y estudiando, ser una mujer?
Una mujer que se piensa libre, ha de encadenarse a su destino.


Hoy, en esta pequeña poesía amanece, la felicidad.

Ana María Barletta Pinilla

ARDO COMO EL HELIOTROPO EN UN CADÁVER

Ardo como heliotropo en un cadáver
espuma brutal
encallada bajo la sombra de mis pupilas mojadas.

Encima de una torre enjaulada
brillan las tormentas de la noche.

El fuego se asoma
en el umbral de una tarde muerta
casada de esperar el alba.

Roca despiadada
despierta en la mañana
sin el sol posado en las esquinas del cielo.

Cardos mojados
caminantes nocturnos
fantasmas cavilando bajo la tempestad obcenas.

El miedo rompe las mejillas
valentía feroz
rompe el miedo.

Jeil Parra

ARDO COMO HELIOTROPO EN UN CADÁVER

Ardo como un heliotropo en un cadaver,
invoco inscripciones, una nueva piel,
arraigo autóctono, tan expresivo y color de sangre,
sexo milenario
de mucosas bucólicas,
esparce lluvias de versos
y un hombre escrito desde el futuro
que nace en esa hechura, femenina,
vive y es feliz.

El río corre, se abre a brazos
y ella ama
canta en público, al tino
y el vuelo del poema, libre y azaroso
vuela
vuela.

Jazzcinthya I. Chaparro Medina

ARDO COMO EL HELIOTROPO EN UN CADÁVER


Ya no me duelen los recuerdos
Vuela un olivo
En el pico del Ave.


Aquella monosílaba distante
Empieza a vivir en mí.
Ahora que estoy acá
En esta tierra inhóspita
Al menos para mí,
Me angustia un poco la lejanía
De lo que un día fui.
Y siento como un nudo
En el estómago
Como cuando ha pasado la fiesta
Y te quedas solo.


Ahora estoy aquí
En esta vida que nace en mí,
Vacié mi armario
¡Iré al supermercado!
Usaré un vestido verde
No sé si sea casualidad
O la esperanza
De un nuevo porvenir.


Ardo,
Arde mi rostro
Y sopla un viento suave
Que me refresca,

La vida sabe…
Ardo lentamente
Como el heliotropo
En un cadáver.

Arelis Juárez

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