Ya no puedo dormirme con párpados violentos 2022.10.10

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YA NO PUEDO DORMIRME CON PÁRPADOS VIOLENTOS

Ya no puedo dormirme con párpados violentos
si ha pasado el tiempo de la carne ardiente
y la nube solitaria no olvidó su danza por el cielo.
Si han pasado las langostas con su verdadera familia
y siguen desovando una y otra vez,
sin dejar a ningún extraño bajo el cielo.

Yo ví como se marchitaban las magnolias,
cómo crecían las amapolas en campo abierto
cómo los espíritus volvían a sus cuerpos
arrepentidos de la fuga
y la sangre les entraba a borbotones;
pero hoy, en vez de árboles, crecen los fusiles en la Tierra,
las bombas retumban en balsámicas
sienes convertidas en imagenes dantescas
y nos hacen preguntas durante el sueño:
¿Por dónde navega nuestra sangre?
¿Acabaron con las monótonas brújulas? pero…,
Aún quedan palomas mensajeras,
quizá esperaban el último tren
de vía estrecha para cotizar al alza en los desiertos.
¿Habrá alguien para escucharlas?
¿Habrá alguien para quien escriban?
¿Llegarán a estrechar la mano a los gusanos?
¿Tratarán el cáncer del alma con esponjas?
Mis párpados, en todo caso, se tatuarán de poeta.

Mariví Ávila

YA NO PUEDO DORMIRME CON PÁRPADOS VIOLENTOS

Noche tormentosa que anuncia el temporal sangriento.
Almas solitarias buscando refugio a su dolor.
Sueños rotos sin anhelo de un mañana,
que deja huellas para siempre hundidas
en los ojos cerrados de un tirano irracional.
Y en medio de esta verdad secreta,
ya no puedo dormirme con párpados violentos.
Debo mirar a mis hermanos
que sin deseos de resurgimiento
dejan atrás esta tierra sometida
que los poderosos les pretende quitar.
Los veo correr tras la montaña
levantando airosos su bandera.
Intento ir con ellos más no puedo,
estoy anclada a este suelo que me pide
todo y nada, solo poderlo liberar.
¡Patria mía! te sueño, te lloro;
mis lágrimas en sangre convertidas están,
solamente pido vida para poderte
libre contemplar.

Dolores Granados

YA NO PUEDO DORMIRME CON PÁRPADOS VIOLENTOS

Ya no puedo dormirme con párpados violentos
la fiebre alcanza a todos
un pueblo en busca de libertad
seres extraños en un sistema que agoniza.

La tierra os demanda acción
y estamos dormidos, dormidos.
Mutar es necesario
mi padre y mi madre
me dicen adios.

Soy del viento
he cerrado mis ojos a la razón
y algunos esto les da comezón
me aferro a este destino sin marca y rastro.
Mio, tan nuevo que se hace sin saber.

Les digo a los que se quedaron con ella,
acepto mi derrota prodigiosa.
¡Como les brillan sus ojos de víboras!
Ha de ser El Jade, les veo verdes los ojos.

Lustren sus zapatillas frente al palacio
un infante no fue la escuela,
hay bóvedas esperando un sufragio
y el hambre crece, las letras se pierden como humo.

Sanguinarios, piedras, modelos,
Crean sus panfletos.
Pueblo… lean, en medio del desastre, lean,
un cautivo con palabras, es un águila al viento.

Dadme papeles dijo el Poeta
Papeles.
No comas lámina pueblo
no te prostituyas, te lo suplico.

Hay una dicha más allá de lo tangible
es honor, es verdad, es dignidad.
Te lo digo, que me dolió
Empero, me transformo.

Arelis Juarez

YA NO PUEDO DORMIRME CON PÁRPADOS VIOLENTOS

Son hallazgos que salen del río,
Palabras, objetos, simple basura,
de vez en cuando un cadáver,
Sin carne, o la carne sola.
El río desvanecido, desangrado, gris,
casi desaparecido de tan vivo,
sólo sentido a través de párpados barbados,
Hinchados, enrojecidos de tanto llorar embravecidos,
Silencio abrumador y gritos sordos.

El cauce del poema sigue su curso,
ya no puedo dormirme con párpados violentos
que no saben hacia donde van en el naufragio.
Que las orillas te envuelvan
Como el párpado a la flor de los sentidos,
Y le pido al cielo que te siga manteniendo
lejos hasta que se corte este río
y envuelvas mis sueños con tu aliento

Ojos voladores revolotean
en los andenes de los trenes,
como murciélagos en los túneles
de las profundas estaciones.
Gargantas, tráqueas conectadas
entre todas las ciudades,
y los ojos azules, verdes, negros,
arrojados a sus centros,
ojos perdidos y sin dueño.
Ya no puedo dormirme
con párpados violentos y miradas alfileres,
ojos/aguijones en los párpados insomnes,
llenos de veneno en el frenesí de los cuerpos ajenos,
de las castas, las edades y las clases sociales.

Mi garganta bulle nuevamente
con murciélagos salvajes,
demasiada mugre en este mundo que se hunde,
Los párpados violentos rugen,
Suspiros de las noches estrelladas,
Ya no puedo dormir con aletas nacaradas de sirenas
golpeando en la cabeza.

Resistencia deliciosa alrededor de mi cuerpo
y mis orejas aleta,
tan sensibles y mordibles,
quisiera sentir en ellas tus dedos.
Ven y baila en mi interior y en mis orillas.

Tonantzin Rodríguez

YA NO PUEDO DORMIRME CON PÁRPADOS VIOLENTOS

Ya no puedo dormirme con párpados violentos,
estrellas marinas,
destellantes fulgores
de atardeceres crepusculares,
cantando
presurosamente
canciones de cuna.

Navíos,
pierden el norte,
navegan sin brújula,
al compás de la marea o el viento
sin rumbo.

Vuelo y caigo,
acariciando con ternura
el adiós de tu esplendor.
Agudeza de palabras,
manantial
dulce melodía.

Entretejiendo destinos
vuelan los pájaros
construyendo nidos.
Vuela golondrina,
no detengas tu vuelo.

Jeil Parra

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