Mi vida en alquiler 2021.10.16

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VIDA EN ALQUILER

El poeta inventó la vida con psicoanálisis
Cada poema
Cada libro
Una vida en alquiler,
Un gozar gozando por segundo,
Lo que dura un verso tras verso
Lo que dura la dulzura de un beso apasionado
o un abrir de piernas.

Poetas y psicoanalistas
Replican el invento
La máquina de la poesía
Un poema – un amor
Dos poemas – 3 amores
Tres poemas – un amor sin multitud
Un libro, la primera vez;
una y otra vez
diferentes libros,
una vez.

Adhesión tras adhesión
brincó la multiplicación
Multiplicó ejecutivos, materia prima,
Un pintor, Mil amores, más de mil cuadros
Una exposición, una explosión de amor
Una cadena de exposiciones, una vida entregada a más de un amor
Así cine y pintura florecen
En un corto, la diferencia en la vida. ¡Quién alquila vida!
En un largo, el enigma de la vida.
Quién compra VIDA EN ALQUILER.

Color por aquí.
Color por allá.
Combinaciones espacio tiempo en color para siempre
Se venden,
Se venden universos para el propio.
Vida en alquiler se compra.

Jazzcinthya Irais Chaparro Medina


VIDA EN ALQUILER

Se alquila:

Vida en permanente transformación.

Deseo en movimiento.

15810 días de recorrido,

Y mucha música.

11 vuelos transoceánicos y

2 patrias en el corazón 

Muchos amores.

Inquietudes enquistadas, 

más dudas que certezas 

y la convicción de que 

la respuesta a casi todo 

está en el modo de poner los pies.

Luminosa de a ratos

nublada ante la injusticia y la estupidez.

Habito una primavera interior

Donde florecen sueños inesperados

Con perfumes exóticos de otros tiempos.

Nardos, 

me monto en ese perfume dulce, 

Y viajo hacia aquel lugar desde donde me veo.

Desde donde me gustaría poder habitar este lugar.

He tallado

Las formas imprecisas que me contienen.

Despojando lealtades, 

Colocando el mobiliario de mi vida

Según mis propias huellas.

Se alquila esta sensación

De estar haciendo lo correcto.

No se venden ni los sueños, 

Ni el pasado, 

Ni los errores.

Se alquila por si a alguien 

Le inspira este movimiento,

Porque puedo dejar

Migas de pan…

Mariana García Guschmer


VIDA EN ALQUILER

Rento desde hace unos años

Cuatro paredes que me cubren…

Del frío

Del calor

Me arropan y me acompañan.

He instalado unas pocas cosas

En verdad no se necesita mucho

Me basta con este sofá

Donde descanso y también

Apegada a una mesita de madera color café

Construyo estos pedacitos de tinta y papel.

Hice un contrato con un arrendatario

Me cedieron derechos

Algunas obligaciones

Y muchas restricciones

No malgastarás el agua muchacha

Tampoco verás mucha televisión

Un foquito para alumbrarte y nada más

No vaya ser que me subas el bill.

…. Y así fui revisando las cláusulas

Percatándome de una incierta

Hubo una que no quedó escrita

“no estaba la fecha de caducidad”.

Así va uno por la vida

“sintiéndose amo y señor”

Ay! Cuán equivocados hemos estado;

Hoy me siento

Verdaderamente dueña de nada

Solo tengo por seguro

Mi buenos días de mi vecina,

El perro de la casa de la esquina

Que asoma su hocico al balcón 

cuando me ve pasar,

(se que ladra para saludarme)

De las flores color fucsia que están en mi camino

Y de este preciso momento

Cuando la letra escrita

Me hace tocar la inmortalidad

Que hay en este papel.

No traje nada

Espero dejar algo

Si estas palabras se pueden convertir

En el abrazo para un alma solitaria

Si este abrazo hecho de tinta

Puede llegar lejos, muy lejos

Entonces, será un honor

Haber renunciado a las vanas glorias

A las falsas glorias.

Serena, como se queda la faz

De la tierra

Después de la tormenta,

Palabra a palabra

Verso a verso

Recibiré un día lejano

Al arrendatario

Que seguramente vendrá

Por la cláusula pendiente

Y me hará entregar

Ésta.. Vida en alquiler.

Arelis Juárez


VIDA EN ALQUILER

Un poema me manda a hacer Helena,

Vida en Alquiler se titula,

escribir quiero sin premura

unos versos con mano serena.

La libertad la tenía en la alacena,

boca silente, transité errante versos y locura.

Con anhelos de pantera,

renuncié a los cantos de sirena.

Un día cualquiera, gracias Helena ternura,

escribí unos versos de enredadera,

transité llantos y amargura,

raíces crecieron en negras playas de arena.

Bajo la sombra del ceibo,

otra manos alquilé,

imitando el vuelo del aguila,

un día las compré.

Las pagué con mi trabajo,

con una paloma torcaz

y una flauta de pan,

humildes versos hilé.

Ana Barletta

  


VIDA EN ALQUILER

Mi vida es un desliz,

un piso en alquiler

nada de lo que tengo es mío,

todo lo debo a alguien.


Soy otros,

soy como la espuma del mar 

como el agua en la arena

como el viento

como un murmullo.


Vivo en lo fugaz

sin saber a donde ir,

hoy estoy aquí, sentada en mi habitación 

mañana, me tendré que ir.


Esté cayendo la lluvia o

este brillando el sol,

si alguien me dice: ¡vete!

tendré que huir

aunque no sepa a dónde ir.


Como ocurre en mis sueños,

donde caigo de un balcón

y aparezco en la calle,

al principio de una escalera

sola, inmóvil, asustada y sin refugio.

Jeil Parra


VIDA EN ALQUILER

Una sirena vive en mi cabeza

Y no paga el alquiler,

de vez en cuando me deja

un verso tirado por aquí o por allá

Yo los recojo sin mucho orden e intento rimar

a veces siento que algo voy a encontrar

Y se me vuelve a escapar,

a veces cuando despierto veo su cola,

Sólo la cola,

Cuando se clava en el mar,

podría ser en realidad una ballena

pero es tanto lo que me gustan las sirenas

que me gusta pensar que es una de ellas.

Cuando era niña no sabía

que las cosas se alquilaban,

Yo pensaba que todo era prestar,

Comprar o simplemente poseer,

Habitar o ser

Entonces me parece natural

que me habiten seres

desde tiempo inmemorial

que no paguen alquiler

y el otro día un cocodrilo me llevó a pasear,

me enseñó cosas muy sabias

y me miré a mí misma escribiendo

como a través de una redonda pecera,

Que inmueble tan frágil,

No me deja respirar

Necesito que me cambien el aire de vez en cuando,

Era tan asfixiante,

que me escribí un bosque de letras

y entonces me encontré a Helena,

Pero no la que era amada por Paris y Menelao,

con otras nudistas de versos,

en las playas del Grupo Cero.

Mi padre me dijo que piensa

que soy ignorante, tonta y/o necia

Porque me gustan las sirenas más que las ballenas

(tal vez engrandezco o distorsiono un poco las cosas

Pero la idea es esa)

Y yo pienso que es cierto

También tengo un novio en la cabeza

Con el que hablo durante horas

Y me impide escribir poemas,

Por eso le pedí un poco de polvo a la luna,

Que llenara mi corazón de él,

para ponerme a barrer,

Tengo una sirena en la cabeza,

Encuentro ropa sucia,

Clavos y cosas que me lastiman,

Le presté mis piernas

a esta mujer que no tiene pies

pues tiene aletas de pez

Y lo mira todo de revés.

Mi amante no ha visto mi último mensaje,

Está próximo a casarse

Y yo confieso

que cada noche duermo tarde

Esperando su último mensaje

y así me hice una mujer de insomnio y espera.

La casa de mi padre era un castillo

de silencio y de cristal,

en ella me eché a dormir

y me volví balsa,

me volví remo

me llené de algas,

me llené de peces,

me creció el cabello

Cabellera verde.

Cuando se desprendió la carne

De mi cara me llené de sonrisa,

la dentadura descarnada,

Desconocida y desconociente,

Ausente de mí misma

Entre mis huesos y dientes,

Encías y alcancías llenas de agua

que sólo servirán

Cuando este mundo se seque

Y crezcan algas entre los dientes.

Que me habiten las cucarachas de la cocina,

No me dan asco,

algunas se han vuelto amigas mías

y enemigas de mis gatos.

Escupo versos,

Escupo versos desmembrados,

en medio de la ciudad que fue lago.

Estoy pensando en mudarme

a un florero,

a ver que es entonces lo que veo.

Tonantzin Rodriguez


VIDA EN ALQUILER


Si miras dentro

la cueva se ilumina.

Luces de ojos,

ojos fugaces.

Habitar esa cueva

de luz propia.

Mi presente continuo

la casa, mi memoria.

Cueva de colores

infinitos e imperceptibles.

A lo lejos no se sienten

si entras se agradece.

Es mi cueva, mi hogar.

La casa, mi cabaña.

Tiene enteros y no cuartos,

tantos que contar no alcanzo.

Visita uno a uno

salta, sube, baja y quédate.

Cada pieza

tiene una puerta y escaleras.

Escaleras al cielo extasiado

de sonrisas y románticos desvelos.

Puertas con asombro escondido,

escondido dolor convertido en amor.

Cada cuarto entero es inmenso.

Un minuto, una hora, una noche.

Eternos en medida de tiempo,

armónicamente penetrantes.

¡No se vende!

Este hogar es mío.

Ladrillo a ladrillo

este edén voy construyendo.

Flores…rosas, margaritas,

girasoles y amapolas

lo adornan.

Si a la terraza subes

el anhelo reconforta.

En lo profundo del sótano

la nostalgia agobia.

Nada por cambiar

solo foto de aquellos por acomodar.

Sus miradas recordar.

Un último vistazo,

el suelo es alocado y silencioso

pero canta por las noches,

susurra tu nombre

porque te extraña.

No se vende,

es mi hogar.

Aún lo construyo.

Lo alquilo si te gusta.

Millones de cuartos enteros hay,

en cada uno jugarás.

¡Es un reboltijo!

Emociones de carrusel beberás.

Si buscas vida,

te alquilo la mía.

Abbi


VIDA EN ALQUILER

Tengo una vida que es mía,

Y no siempre ha estado para mí.

Mi alma, habitada por muchos ha sido.

Alguna buena paga, otros solo se han ido.

En el jardín he sembrado lirios,

He perfumado con lavanda y romero cada salón.

En mis paredes quedan marcas,

Que no siempre quiero borrar.

Por allá en cuando alguien se quiere quedar.

Pero esta mi casa, y la quiero recuperar.

Claudia Marisol Albarca

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